Fiesta de solteras

Las otras dos podían ver como el culo de Sandra subía y bajaba. Y así estuvimos hasta diez minutos. Ella empezó jadeando y terminó gritando.Supongo que muchos de los hombres que lean esta historia pensarán que soy un hombre afortunado. Explicaré porqué. Me puedo correr casi todas las veces que quiera. Una detrás de otra. Bueno tengo un límite. Pero he podido llegar a eyacular unas 10 veces seguidas.

He tenido suerte porque mi vida siempre ha sido muy estable. Sin graves problemas familiares ni económicos. Desde joven y conociendo esta “virtud” mía me he dedicado a hacer deporte para tener un buen cuerpo y atraer a las chicas. A pesar de todo he tenido que ir a un psicólogo puesto que la necesidad lógicamente de follar es tremenda y como comprenderéis no siempre es posible.

Así que mis masturbaciones son constantes. A veces y sobre todo cuando era adolescente tenía que hacerme una paja cada hora. Además luego está la gente y sus comentarios. A veces voy por la calle y me reconocen y dicen:: “No es aquel que va por allí el hombre ninfómano”. Y eso me traumatiza…seguir leyendo el relato erotico

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